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¿Cómo hacer crecer su Iglesia? PDF Imprimir E-Mail
Por Consejo Editorial

ImageCada consultante y desarrollador en el área de iglecrecimiento tiene sus propios conceptos. Algunos factores que ayudan a las iglesias a crecer en ciertas regiones del país no son efectivos en otros lugares. Algunos modelos que funcionan con ciertos grupos específicos no  necesariamente funcionan con otros grupos específicos, a menos que sean adaptados.

Cada iglesia tiene que descubrir sus propias estrategias para su crecimiento.

Encontrar un denominador común no es fácil, porque no existe un modelo uniforme, estereotipado que encaje en todos los contextos. Pero existen ciertos modelos, que es posible que funcionen en ualquier lugar si son adaptados a contextos específicos. Existen principios y elementos comunes que tienen aplicación universal, los cuales, están visibles en toda iglesia sana que está creciendo. Ahora, cada congregación tiene que descubrir y desarrollar su propio estilo de hacer su obra.

Pues cada congregación tiene su propia personalidad y estilos de hacer misión. Comúnmente decimos que la persona que se alimenta bien, duerme bien y se ejercita bien debe de estar saludable; podemos inferir entonces, que la iglesia que se envuelve en prácticas saludables puede ser una iglesia saludable en crecimiento. Aunque una cosa es crecer y otra es engordar. El crecimiento de la iglesia no tiene una varita mágica, o un libro específico, en el cual usted encuentre los elementos necesarios y alcance un crecimiento explosivo a corto plazo.

Crecimiento comienza cuando las iglesias aplican principios bíblicos que edifican, sanan, crean sentido de misión, de vitalidad y de unidad entre los creyentes. Crecimiento y sanidad de la iglesia van mano a mano. Existen evidencias y ciertos signos vitales, los cuales, nos van a proveer de información necesaria para reconocer si la iglesia está creciendo, decreciendo o manteniendo el alance entre los que nacen y mueren. Es necesaria cierta información básica de los últimos años, tales como: crecimiento numérico, participación del liderato, ministerios en las iglesias locales, programas de alcance y el estilo del trabajo pastoral.

Estos datos nos van a proveer de información para crear un cuadro más preciso de la situación. Piense en cuántos miembros su iglesia ha recibido en los últimos cinco años. Es posible que un grupo de iglesias necesiten de un proceso de revitalización para comenzar a crecer; otras están creciendo, otras están estancadas y otras están muriendo necesitando una resurrección.

¿Cómo podremos delinear una dieta y ejercicios programáticos que mantengan a las iglesias sanas y creciendo?

¿Qué áreas necesitamos tener en consideración cuando queremos trabajar con iglesias sanas en crecimiento?


Estas son algunas:

Espiritualidad - I Pedro 2:5
Una iglesia que da gran prioridad al desarrollo espiritual de sus miembros. Que enfatiza una vida de oración, enseñanzas centradas en la Biblia, la meditación y lo devocional.

Adoración – Ef. 5:19; Col. 3:16
Es una iglesia que promueve una celebración dinámica, balanceada, que inspira, una adoración sanadora que da importancia a la música y las artes. Una adoración que se renueva y se reforma a sí misma a través de los tiempos. Una adoración que motive a volver, que celebra la presencia
del Señor, que no sea un simple ritual.

Liderato y Discipulado – Mateo 28:18-20; Ef. 4:11-16
El descubrir y desarrollar líderes. Discipulado es incorporación, madurez y reproducción. Un discípulo es un miembro activo, responsable y reproductivo en la iglesia local.
Evangelismo – Juan 20:21; Marcos 16:15
Es compartir las buenas nuevas en una manera sistemática, organizada y definida. Usando diferentes métodos permanentes adaptados a su propio contexto.

Visión – Salmo 60:12
Es un sueño, un cuadro del futuro. Una meta de fe. Un puente entre el presente y el futuro. Un cuadro mental de que es lo que deseamos hacer. “Sin visión el pueblo perece.”

Pastor – Jeremías 3:15; Hebreos 13:7
El pastor es el 50% del logro de cualquier congregación que crece. El pastor es uno de los factores más importantes. Necesita ser un hombre o una mujer con visión, pasión, disposición, corazón pastoral, de esfuerzo, espiritual, comprometido, capacitado y un creyente en el discipulado. Capacitador, no un hombre o mujer orquesta.

Compañerismo (Koinonia) – Hechos 2:41-47; 5:12-16
Una iglesia que promueve la unidad en medio de su diversidad. Donde todos se sienten bienvenidos, amados y aceptados. Una iglesia que no discrimina, polariza o fanatiza. La Biblia dice que: “el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Pedro 4:8)

Entonces; el crecimiento de la iglesia ocurre cuando:

1. Existe la convicción teológica de que es la voluntad de Dios que la iglesia crezca.

2. Existe una fe ferviente y contagiosa, cuando hay verdadera pasión y compromiso del pueblo intencional, agresivo, con ganas.

3. El liderato laico es movilizado para hacer ministerio.

4. La iglesia es estructurada para crecer en organización y diseño.

5. La congregación está dispuesta a correr el “riesgo” para crecer. Esto es a “pagar el precio” en energías, capacitación, dinero y tiempo.

6. Se alcanza a grupos homogéneos.

7. Se plantan nuevas iglesias.

8. Se tiene información precisa de la situación. (análisis)

9. Hay liderazgo con perspectivas de crecimiento, con visión, dispuestos a pagar el precio y no a ser piedras de tropiezo.

Conclusión

Ahora la pregunta es: ¿Queremos crecer? ¿Estamos abiertos al cambio? Muchos pueden concluir que la respuesta es obvia y que cada iglesia quiere crecer y multiplicarse. Sin embargo, no nos olvidemos que ningún ministerio transformador se improvisa. El crecimiento tiene que ser planificado. Crecer trae como consecuencias cambios, oportunidades, retos y riesgos para algunos. Ahora, todo esfuerzo verdadero e intencional produce frutos y tiene sus méritos.
 
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